jueves, 5 de enero de 2017

Augusto, el emperador que transformó Roma

Algunos autores consideran al emperador Augusto el hombre más poderoso que nunca ha existido en el mundo. Fue el primer emperador de Roma, nombrado por Julio César como su único heredero, sorprendió a todos y llevó al Imperio Romano la famosa Pax Romana.


Estatua de Augusto en el
Museo del Louvre de París

Cayo Octavio nace en Roma, el 23 de septiembre del año 63 a.C. Julio César era su tío abuelo y pronto se dio cuenta de la astucia y la inteligencia del joven, hasta el punto que depositó en él todas sus esperanzas, y no se equivocó.

César es asesinado en marzo de 44 a.C. por un grupo de senadores. Cuando se lee su testamento todo el mundo se queda estupefacto, pues pensaban que Marco Antonio sería el elegido como su sucesor. Pero Julio César adopta a título póstumo a Cayo Octavio Turino, de apenas 18 años, y deja Roma en sus manos.





Cayo Octavio

El joven está en ese momento ocupado en sus estudios y en su preparación militar. Uno de sus maestros, Diógenes, le enseña astrología y ese día está haciéndoles la carta natal a él y a sus dos mejores amigos, Mecenas y Marco Agripa. Y se cuenta que cuando ve la carta de Cayo Octavio se postra de rodillas frente a él, diciéndole: “Tu gloria gobernará el mundo”. Los tres amigos se miran asombrados, pensando que su instructor se había vuelto loco de repente. Un día más tarde, el joven recibe la noticia de que Julio César le ha nombrado su heredero.

La madre de Octavio, cuando se entera, corre a su lado asustada. Intenta convencerle de que no acepte esa responsabilidad, que la rechace. Teme que termine como su tío abuelo, asesinado, y así se lo hace saber. Pero su hijo la tranquiliza y le asegura que está dispuesto a aceptar ese honor, y que se siente capaz de gobernar Roma. Julio César confió en él y eso era lo más importante.


El emperador Augusto

Augusto es inteligente y sabe que no puede vencer a sus enemigos solo, que debe aliarse con Marco Antonio. Y así lo hace. Combaten y gobiernan Roma juntos durante varios años, hasta que Augusto se siente lo suficientemente fuerte para enfrentarse a él. Marco Antonio pide ayuda a Cleopatra, pero ambos son derrotados. Por fin el emperador ha conseguido lo que siempre había ansiado, gobernar Roma en solitario. Habían transcurrido trece años desde el asesinato de Julio César.

Augusto prohíbe tajantemente la presencia de astrólogos en Roma y advierte que si alguno osa levantar una predicción sobre él, el castigo será la muerte. Los tres amigos seguirán juntos y guardarán el secreto sobre las palabras de Diógenes hasta el final de sus días.

Marco Vipsanio Agripa se convierte en un excelente militar y político, siempre junto a Augusto, es responsable de muchas de sus victorias militares.

Cayo Cilnio Mecenas, además de luchar como militar al lado de su emperador y amigo, fue un gran protector de las artes. A él se debe la denominación actual de Mecenas, como alguien que ayuda y facilita el camino a los artistas.


Cultura y paz en la Roma del emperador Augusto

Augusto se percata de que las contiendas militares suponen un desembolso ingente de dinero, un dinero que podría utilizarse para mejorar el imperio. Es así como empieza a buscar la paz y Roma conoce una prosperidad económica y un nivel cultural nunca antes visto.

Construye circos, termas, teatros, acueductos. Pavimenta las calles y abre escuelas de latín por todo el imperio. El arte y la literatura florecen por doquier y la gente conoce por primera vez una extensa época de paz.

César Augusto fallece el 19 de agosto del año 14 d.C. El mes de agosto de nuestro actual calendario es un homenaje a su persona.

Beatriz Moragues - Derechos Reservados


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