lunes, 4 de diciembre de 2017

Biografía de El Greco

Doménikos Theotokópoulos nace en Heraclión, Grecia, en el año 1541. Poco se sabe de su familia de origen. Su padre es recaudador de impuestos y comerciante, y Doménikos está toda su vida muy unido a su hermano mayor, Manusso, que incluso viaja a Toledo para terminar sus días al lado del pintor, en 1604.

El Greco



A los 26 años decide dejar su país y partir a Italia. Su hermano intenta convencerle para que se quede, pero Doménikos es ambicioso y tiene claro que desea mucho más de lo que Grecia puede ofrecerle. No solo estaba interesado en la pintura, también en la medicina, la arquitectura, la medicina y la filosofía.





El Greco en Italia


Llega a Venecia. Allí están Tintoretto y Tiziano, en plena fama. Doménikos visita sus talleres, se empapa de todo el conocimiento, de la técnica de esos pintores a los que admira. Sin embargo, sabe que él tiene que buscar su propio estilo. Empiezan a llamarle Il Greco, El Griego.

Viaja por tierras italianas durante un tiempo, hasta llegar a Roma. Allí decide intentar trabajar a las órdenes de la iglesia, bajo el mando del Papa Gregorio XIII. Pero las cosas no salen como él desea, tanto en Venecia como en Roma hay demasiados pintores conocidos y no consigue que le encarguen ninguna obra importante.


Vista de Toledo
Vista de Toledo

Decide partir de Italia, dejándose aconsejar por uno de sus amigos que le recomienda venir a España. Doménikos no está convencido, pero al final se decide.

El Greco en Toledo


Estamos en 1577. La ciudad de Toledo le abre sus puertas y le ofrece multitud de oportunidades, que  él intenta aprovechar de principio a fin.

El martirio de San Mauricio
El martirio de San Mauricio



El Monasterio de El Escorial todavía está en construcción, y Felipe II hace un llamamiento a los artistas italianos para que colaboren en la decoración del edificio. El Greco desea convertirse en pintor de la corte y consigue que el rey le encargue dos cuadros, El martirio de San Mauricio y la Adoración del nombre de Jesús. Pero el monarca no queda satisfecho con las obras, pues le parece que no invitan a la oración. No vuelve a contar nunca más con el pintor y  El Greco ve como se le cierran las puertas de palacio.




Sin embargo, sigue teniendo muy claras sus metas y los contratiempos no le amilanan. Se establece definitivamente en la ciudad de Toledo y en 1578 nace su hijo Jorge Manuel, fruto de la relación que mantuvo con Jerónima de las Cuevas, con la que no llegó a casarse. Sigue recibiendo encargos importantes de nobles y en 1586 le llega uno de los más conocidos en la actualidad, El entierro del conde Orgaz.

Obras de El Greco


El entierro del conde Orgaz
El entierro del conde Orgaz

  • San Juan Evangelista y San Francisco, que actualmente forma parte de una colección particular.
  • San Andrés y San Francisco, en el Museo del Prado.
  • El caballero de la mano en el pecho, en el Museo del Prado.
  • El entierro del conde Orgaz, en la parroquia de Santo Tomé de Toledo.
  • La Adoración de los pastores, en el Museo del Prado.
  • La Trinidad, en el Museo del Prado. Fue su primera obra significativa en Toledo.
  • Vista de Toledo, en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York.

El final de El Greco


La adoración de los pastores
La adoración de los pastores


Doménikos Theotokópoulos fallece el 7 de abril de 1614 y es enterrado en el Monasterio de Santo Domingo el Antiguo, en Toledo, aunque se ignora si sus restos permanecen en el mismo lugar.

Un par de años antes de fallecer, El Greco llega a un acuerdo con las religiosas cistercienses del monasterio, de pintar un cuadro importante a cambio de poder ser enterrado, él y su familia, en el edificio. La obra es La Adoración de los pastores, actualmente en el Museo del prado.





Así ocurre a la muerte del pintor, pero cuatro años más tarde, un desencuentro entre las monjas y su hijo, hace que le pidan que se lleve el cuerpo de su padre fuera de allí. Parece ser que Jorge Manuel exhuma los restos de su padre y los traslada al convento de San Torcuato. Este edificio fue derribado en 1870 y, aunque se han llevado a cabo varias investigaciones, sigue sin conocerse el paradero de los restos del pintor.

En el Monasterio de Santo Domingo el Antiguo se encontraron distintos restos humanos y ataúdes, pero ninguna inscripción o lápida que hiciera referencia a El Greco.

Beatriz Moragues - Derechos Reservados

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